Si a día de hoy tengo algo claro es que no debemos cerrarnos puertas. Antes me decía "quiero quedarme aquí a trabajar", "no creo que pudiera vivir en otro sitio que no fuera éste" etc. Y sí, es cierto, me gusta donde vivo, me gusta mi isla, pero a día de hoy he visto que con esas afirmaciones sólo me ponía límites, llevo toda una vida poniéndome límites y estoy bastante cansada. Los palos te hacen ver que los límites lo único que hacen es hacerte infeliz, creo que no terminas de verlo hasta que te llevas un palo muy gordo, así que mi filosofía a partir de hoy es la de vivir mi vida a tope aunque con cabeza, sin límites.Así que haré lo que me venga en gana, ¿porqué quedarme a trabajar aquí obligatoriamente? Puedo irme a Madrid a trabajar o a cualquier otro sitio... por otra parte también me decía "no quiero bajo ningún concepto ser abogada el día de mañana", "quiero ponerme con unas oposiciones al salir de la uni". Y a día de hoy ¿qué es lo que veo? Que creo que nada de eso me hará feliz, es decir, ¿porqué no ser abogada o procuradora? para eso no necesito opositar y se gana medianamente bien. Me estaba cerrando puertas antes de abrirlas y hoy día es de lo que me doy cuenta, que llevo todo este tiempo siendo infeliz por eso.
Sinceramente ya no me importa si la gente ve o no bien lo que hago, lo que pienso o lo que siento, incluidos mis padres. Esa era otra atadura que me retorcía y me asfixiaba, soy como soy y no tienes que juzgarme por ello. He descubierto una nueva estampa de la vida que quiero.
Así que a día de hoy ha nacido en mí otra persona, una persona libre y a la que no le importa lo que piensen los demás.









