
Hoy me he levantado, he mirado por la ventana y he visto el cielo azul sin nubes de por medio, el mar azul y en calma, y un calorcito nada agobiante que te invita a hacer cosas, a salir de casa, ir a la playa o al menos ir al paseo de la misma y comerte un heladito o también te invita a ir al campo que por las últimas lluvias (que tampoco es que fueran tantas aquí en Gran Canaria) está verdito, ya ves, qué agradecida que nuestra tierra.
Ayer salí con mis amigos a dar una vuelta y no puedo evitar pensar cada vez que salgo con ellos lo feliz que me hace poder compartir con ellos mis cosas. Por otra parte hablando y hablando, hemos decidido ,al menos en principio, que podríamos en verano hacer un viajecito a Alemania a visitar a una querídisima amiga nuestra que estudia allí, espero que salga el tema para delante y podamos hacerlo (dedos cruzados).
Desde hace tiempo tengo unas ganas tremendas de ir al campo, antes lo hacía con mis padres pero desde hace años se han aburguesado en ese sentido y ya sólo se limitan a estar en la ciudad, sobre todo en el muelle deportivo donde están los veleros y si acaso se dan una vuelta al sur, pero suele ser más por obligación que por otra cosa. Así que he tomado la iniciativa de plantearle a mis amigos el ir el próximo finde a Tejeda (un sitio muy bonito de Gran Canaria, ver foto) y pasar el día allí. Estaría bien y se saldría de nuestra rutina de quedar siempre en la capital. Veremos en qué queda el asunto.
Y bueno, tampoco tengo mucho que contar, sinceramente he estado muy gandula y ni siquiera he tocado un libro ni los apuntes, a ver si con el nuevo mes me pongo las pilas :P.








