martes, 22 de junio de 2010

Verónika decide morir

He estado descansando y recuperándome este fin de semana, ¡qué alivio poder gandulear de vez en cuando! Y lo que he estado haciendo es básicamente hacer lo que deseaba hace mucho: pasarme grandes ratos leyendo.
Me he leído Verónika decide morir de Paulo Coelho y releído otros tantos pero ese de Paulo Coelho es... increíble, no sé, pero hacía mucho tiempo que no me hacía meditar sobre ciertas cosas, la verdad es que es un libro que debe ser recomendado.
Va de una chica, Verónika (sí, con "k") que vive en Eslovenia y un día decide terminar con su vida porque no le ve sentido ya que se encuentra en un estado desde hace mucho tiempo en que ni siente ni padece, su vida no le resulta interesante sino todo lo contrario. Así pues, se toma unas pastillas porque lo que quiere es morir rápido, sin apenas sentir nada y sin dejar huellas externas en su cuerpo como lo que produciría por ejemplo el tirarse de un edificio abajo.
Pero alguien la encuentra ya cuando está a puntito de morir y cuando se despierta se encuentra en Villete, un manicomio...
Allí le dicen que a causa del estado de coma en que cayó al tomarse esas pastillas su corazón sufrió tanto que solo le queda, como máximo, una semana de vida.

Y de repente, al ver que le quedaba tan poco de vida y que moriría de una manera que ella no quería, pues en sus planes no estaba esperar la muerte de esa forma, se toma la vida de otra forma. Empieza a hacer cosas que antes no hacía porque se reprimía, empieza a valorar el poco tiempo que le queda y lo más importante, gustarse a sí misma ... y se da cuenta que su vida sí tenía un valor...
Los personajes que llenan la historia son además de ella, Igor (el director del sanatorio), Eduard (un esquizofrénico), Zedka (una interna) y Mari (ex abogada e interna).
Sus historias se enlazan, van contando qué les trajo a ese sitio y el lector termina por descubrir cuán podrida está la sociedad (aunque bueno... solo basta con mirar alrededor ¿no?) y lo mucho que nos reprimimos por lo establecido por la misma, que es básicamente lo que suele hacernos infelices.
¿Cómo terminará la historia? Les invito a leerla y saberlo, a mí me encantó.
P.D. aprobé laboral jujuju, lo que implica que las aprobé todas menos una, no está mal :)

viernes, 18 de junio de 2010

Viernes...


Hice el examen oral, me puse la segunda en la lista. Llevo dos días con fiebre y gastroenteritis, sin apenas poder comer, sin apenas poder estudiar y repasar, y aún así me presenté (sí, es que soy super molona y me encanta exigirme a pesar de saber que no voy a poder xD).
Pues no dormí sino una hora, el resto me la pasé como pude repasando o intentándolo porque mi barriga... agüita... luego llegué a la uni sobre las siete y poco de la mañana y me pasé todo ese tiempo hasta las nueve intentando no pensar en lo mal que me sentía y en las ganas que tenía,y que apenas podía domar, de ir al baño.
Otras compañeras mías estaban con diarrea, así que muy sola con mi pesar no estaba.
Luego, después de... ¿cuánto? dos horas esperando con sufrimiento llega el momento: pasamos al aula los 36 que nos examinamos, me digo a mí misma "el tema 9 no, el tema 9 no..." (era el que no dominaba apenas o casi nada).


El profesor me ofrece sus cajitas llenas de bolas de bingo para que saque una bola que corresponderá a un tema de cada parcial, saco una bola... el tema 20 (bien, ese lo manejo), saco otra bola... el tema 9 (me cago en... :@). Nada, me tranquilizo, total, peor no podía estar.
Me siento, me hago mis esquemas mientras al chico que se examina delante de mí está siendo avasallado por el profesor... ufff este chico no sé yo si aprobará, está dudando mucho.
Termina con él y me llama a mí, me siento, me pregunta qué me pasa, le digo que tengo a fiebre y cia. y me mira con cara de pena.
Me empieza a preguntar de mi tema, ¡no me acuerdo de lo que me pregunta! Me da una pista, ¡ah sí! le contesto correctamente. Me sigue preguntando sobre mi tema, ole por mí, puedo sobrellevarlo, llega al tema 9... nada... mi mente no reacciona, no me acuerdo de nada, de hecho ni lo manejo como debería... Me intenta ayudar, me da pistas... nada... mi mente es un desierto... me salen las lágrimas, no por el examen sino por lo mal que físicamente me encuentro... él tira aún más de mí pero nada de nada... le digo que lo deje, me levanto y me voy.


Me encuentro con los compañeros que no quisieron ver el examen para no ponerse más nerviosos, y les cuento, suelto las lágrimas y me digo "ya pasó". No fue tan malo, la culpable fui yo, pero septiembre es una buena oportunidad para demostrar que me lo preparé.
Al menos sé como examina, al menos sé como preparármela.
Llego a casa y voy corriendo al baño, la barriga me reclama y posteriormente el sueño y la fiebre. Duermo unas dos horas sola en casa (mis padres habían salido) y me levanto mejor, con la sensación que te dice que ya no tienes que obligarte a levantarte a las 3 de la mañana, que te dice que puedes dormir a pata tendida, que tienes mucho tiempo para estudiar tranquila.
Esa sensación de revancha... de ganas y como no, de disfrute del tiempo libre.
Un día malo... en el que también perdemos al gran José Saramago... la vida, que es así de caprichosa.

miércoles, 16 de junio de 2010

Intento de objeto de estafa


Sí, intento de objeto de estafa... Hoy recibí un e-mail que según decía era de parte de Google en la que me daban un premio por ser unas de las cuentas más utilizadas y que si quería el premio (450,000.00 libras) debía confirmarlo.
Lo confirmé, porque como la confirmación era a través de un simple mail y no tenía que comprometer mi seguridad, lo hice y ¡chan-chan! me devuelven el e-mail diciéndome que ya han ingresado el dinero en una cuenta de un banco inglés (que verdaderamente existe), además me daban el pin, todos los datos del banco y más cosas que sinceramente lo hacían muy real.
Así que decidí poner en práctica lo que me han enseñado en estos 4 años de carrera: desconfiar, informarse y tomar una decisión segura y sensata.


Desconfié pues de lo que me decían porque además sonaba a tufillo a pesar de estar tan bien... detallado. Llamé al banco de mis padres donde me atendió la chica con la que tienen confianza mis padres y le comenté el tema. Obviamente ella me dijo que le sonaba a tufillo aunque si algo era cierto era que el banco existía de verdad (de hecho lo verifiqué a través de internet) y que no podía asegurarme tajantemente que era una estafa.
¿Qué hice después? Buscar en internet el número de Google España y llamé, les pregunté por el tema y me dijeron que efectivamente era una estafa y que estaban utilizando a Google para obtener los números de las tarjetas. Además envié un mail al banco que estaba siendo utilizado para poner en su conocimiento el tema.
Ala, ya hice una labor social :P

Así que tengan cuidado con este tipo de cosas, que la gente suele caer y más cuando está tan elaborado y parece, a pesar de todo, tan creíble como éste.
P.D. aprobé Dº Administrativo II :D (Ya van 3, a ver si todo sigue así).

martes, 15 de junio de 2010

¡Ahhhh!

Estrés, estrés, estrés, estrés... es lo único que tengo encima. Y es por el último examen que tengo este viernes, es oral y me aterra. No es el primer examen oral que tengo pero que tenga a mi profesor delante escudriñando lo que digo y que además tenga al profesor del turno de tarde también delante de mí con oportunidad de preguntarme, es que es pensarlo y me entra un dolor de barriga...
Y es que estudiarse los Derechos Reales no es un placer que digamos: hipotecas, ocupación, posesión, propiedad, servidumbres etc, etc... es taaaan aburrido, por lo menos estudiarlo así de memoria, quizás en la práctica sea diferente. Y claro, tener además que estudiarse uno los artículos de memoria... T.T
Ahora estoy con la persecución de los animales objeto de caza o pesca, la persecución de los ejambres de abejas etc... sí, sí, así como lo leen... como está en el Código Civil... pues ale, a estudiarlo, por capacidad memorística que no sea...

Y sinceramente no sé que es lo que más estrés me da, si examinarme de forma oral que implica no tener tiempo para pensar o tener que llegar corriendo a la universidad para apuntarme en la lista de gente que se va a examinar ese mismo día y llegar, por tanto, lo antes posible para ser una de las primeras y no tener que quedarme todo el viernes allí para que me examine por la tarde o incluso, en caso de que no de tiempo a toda la gente, ir el sábado para exponerme a la tortura del examen...

Si es que tanto estrés junto no es bueno... me digo a mí misma que me podré defender, que confíe en mi capacidad, en el esfuerzo que he invertido estudiando, y funciona... pero solo el primer minuto xD
No sé... ¿qué ocurrirá el viernes? Toca esperar... y rezar.

lunes, 14 de junio de 2010

Relaciones


Relaciones... No hay nada más complejo que las relaciones de una persona con otra, de cualquier carácter, pero más aún si son sentimentales.
Mi pregunta siempre ha sido la misma: ¿porqué cuando una persona se echa novio/a por norma general se pasa todo el día con el teléfono en la mano mirando los sms, llamadas y demás y se comporta como si nada existiera salvo esa otra persona?
Ustedes me dirán "es el amor"... Ya... pues es bastante llamativo que al cabo de cierto tiempo de repente esa persona pase a un segundo plano, llegando incluso a agobiar a veces a la persona que en principio estaba en la otra órbita.


Ese principio, tan bonito según la mayoría de los mortales, es para mí uno de los mayores calvarios... porque amigo... ver que la persona que tienes al lado, con la que has quedado para pasar el rato y hacer vida social esté continuamente con el móvil, recibiendo llamadas de la pareja SIEMPRE que queda contigo (oye, que no falla ¿eh?) para quedar después con la consiguiente "ansiedad" que le produce a esa persona con la que has quedado lo que le supone estar distraída y con ojos de "quiero terminar ya esta quedada para verme con él/ella" , es para mí un calvario de tal calibre que termino por decirle a esa persona que me voy ya para que también se largue cuando,en verdad,lo que hago es darme una vuelta yo sola para desintoxicarme de semejante ansiedad.
Y lo más curioso es que yo no experimento esa ansiedad, para mí no tiene sentido, porque si así fuera... ¡menuda vida!
Con el paso del tiempo terminan por pelearse, romper (porque en la veintena, seamos sinceros, las relaciones tienen fecha de caducidad (por norma general)... suele venir a estabilizarse posteriormente) y ¡plof! de repente... ¡existes!
Así que no, no son nada fáciles las relaciones, estés en un bando o en otro.

(Aunque más en uno que en otro...)

sábado, 12 de junio de 2010

Reflexiones


Ayer estuve viendo vídeos de Eduard Punset, ese magnífico comunicador aparte de abogado y economista (que ahí es nada), sobre qué nos predispone.
Es lógico que nos predisponga la búsqueda de la felicidad, pero es cuanto menos curioso ver que realmente dicha felicidad no es realmente estudiar para tener un buen trabajo el día de mañana o el dinero etc, sino que lo que verdaderamente nos hace felices son las relaciones humanas, ya sean de compañerismo o sentimentales. Vamos, que las otras cosas como el dinero y el trabajo no son más que anexiones que nosotros hemos hecho.
Aunque bueno, más que curioso es lógico, si observamos a una persona que tiene dinero y un buen trabajo pero no tiene apenas o casi ningún tipo de relación cercana con nadie, es obvio que será más desgraciado que feliz.
Punset contó una anécdota sobre una perra que tenía. Resulta que como todos los perros, ella se ponía como loca cada vez que veía a su dueño poner su comida en el plato. Saltaba, movía el rabo y no lo dejaba apenas caminar, en resumen, era la perra más feliz del mundo. Y luego a veces ni comía pero igualmente se comportaba de la misma forma cada vez que se le preparaba la comida.
A través de eso Punset llegó a la conclusión de que realmente lo que debemos hacer es disfrutar de "la sala de espera de la felicidad", que equivaldría a ese momento de éxtasis en el que entraba la perra, en vez de estar buscando y querer, sea como sea, llegar a entrar a la completa situación que buscamos y que suponemos que nos hará feliz.

La verdad es que pensándolo detenidamente tiene toda la razón... nos empeñamos en buscar y en conseguir a como dé lugar esas situaciones o metas que queremos en vez de disfrutar de esa "sala de espera de la felicidad", porque una vez que consigues esa meta... ¿no es cierto que posteriormente se evapora sin apenas darte cuenta? En fin... que la felicidad es efímera, un vaivén en nuestras vidas, una búsqueda constante de la que muchas veces ni siquiera disfrutamos.
Y si nos ponemos a meditar, aún más razón tiene cuando afirma que un gran porcentaje de nuestra felicidad la constituye la pareja y los amigos... porque ¿quién no busca de forma consciente e incluso inconsciente a esa persona con la que compartir las cosas? ¿y quién no busca ser aceptado y encontrar amigos con los que hacer cosas? Me atrevería a decir que nadie.

viernes, 11 de junio de 2010

Compendio de ideas

Sí, he cambiado la plantilla de mi blog así como la foto de entrada. El porqué es bien sencillo: me aburría. Así que lo he cambiado por otro más melancólico quizás pero más vivo que el que tenía.
Ya que estoy cambiando aspectos de mi vida con los que no estoy conforme ¿porqué no cambiar también esto?

Por lo demás el día de hoy es aburrido... el tiempo está raro y estudiarme el derecho de tanteo, retracto y todas sus modalidades y ver además que me queda una cantidad indecente de apuntes todavía por estudiar pues no me motiva nada de nada...
Si al menos tuviera otra nueva nota y positiva me pondría las pilas con mas energía, pero va a ser que me harán esperar xD

Hoy además empieza el mundial de fútbol. Toda la gente abobada y loca por ello, las televisiones bombardeando constantemente con el mismo tema y enchufando publicidad y reportajes con el propósito de hacer que los pobres que lo vean se sientan "orgullosos" con la selección ... ¿orgullosos? ¿De qué?.
En primer lugar son 12 tíos dándole a una pelota cobrando millonadas de dinero que ninguna persona que se deje los cuernos trabajando jamás llegará a tener. Por no mencionar la gente que se muere de hambre porque no tiene nada que echarse a la boca o son tan pobres que no tienen con qué comprar medicinas. O esos investigadores que intentan encontrar curas para enfermedades muy jodidas que apenas obtienen fondos para seguir con dichas investigaciones.

Así que ¿orgullosa de unos tíos que le dan a la pelota? Ejem... pues va a ser que no.
Ni siento la roja, ni la amarilla, ni la fucsia.
Así soy yo.